19/06/2019 | BYPOR Jane Reuter

¡Cuidado con la seguridad en los dispositivos IoT! (Internet de las Cosas)

Un tenedor que te ayuda a cuidar la dieta o un dispositivo con el que puedes vigilar a tu perro y darle premios cuando no estás en casa: ambos productos ya existen y son solo la punta del iceberg de la innovación. A la par que se expande el Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés), dispositivos que parecen de ciencia ficción ya se empiezan a ver en el día a día: algunos pueden ajustar las luces y niveles de temperatura de tu recámara para lograr una buena noche de sueño, otros dan recetas de cocina basándose en la comida que detectan que hay en el refrigerador, y existen sensores que monitorean la salud y advierten a las personas de posibles enfermedades.

El término “Internet de las Cosas” engloba a cualquier dispositivo que está conectado a Internet e intercambia datos a través de él. Hoy contamos ya con dispositivos como termostatos inteligentes, Google Home y Alexa, pero próximamente veremos ciudades donde su tecnología reducirá el tráfico, conservará la energía, aumentará la seguridad para las personas y reducirá la delincuencia. Industrias como la moda, la manufactura, la militar y todas las demás serán tocadas de una forma u otra por el rápido avance de esta tecnología.

El cambio viene a pasos agigantados

Pero durante esta carrera para unirse al mundo del IoT, es importante no descuidar la seguridad básica: muchos artefactos pueden ser vulnerables de ser hackeados, eso significa que un delincuente que sepa de informática puede burlar un sistema de seguridad inteligente y acceder física o virtualmente a un hogar sin ser detectado, así como irrumpir en la vida de las personas de distintas maneras.

De acuerdo con F5 Labs, quien monitorea amenazas al Internet de las Cosas, el riesgo es real: han detectado un 249% de incremento en ataques contra dispositivos IoT entre 2016 y 2017, y casi la mitad de ellos provienen de China.

Estas son algunas formas muy sencillas de protegerte:

  • Asegúrate de que el módem de tu casa (Wi-Fi) está protegido con contraseña.
  • Cambia la contraseña que viene de fábrica cada que adquieras un nuevo dispositivo.
  • Revisa si las comunicaciones del dispositivo que piensas comprar están encriptadas; si no es así, no lo compres. Una simple búsqueda en Google te puede ayudar a saberlo.
  • Haz las contraseñas complicadas y, si es posible, solicita una doble verificación de autorización mediante un mensaje de texto o e-mail extras.
  • Siempre instala las actualizaciones del fabricante y trata de no dejar pasar mucho tiempo entre una y otra.
  • Limita el acceso a geolocalización de tus gadgets, a menos que sea absolutamente necesario.
  • Procura no comprar dispositivos de segunda mano, a menos que conozcas muy bien a la persona que los tuvo antes.

No te olvides de todos esos aparatos que has configurado: así como revisas cada noche que la puerta de tu casa esté bien cerrada, revisar constantemente esas entradas digitales a tu hogar y a tu privacidad es clave para mantener la seguridad. Cada vez son más comunes los hackeos, así que dejarlas descuidadas equivaldría a dejar abierta una puerta trasera por donde los ladrones podrían entrar.

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